Apoyo para la inserción social y laboral de mujeres en Haití

En el 2020, gracias a la financiación del Ayuntamiento de Utebo, vamos a apoyar la acción de la Congregación de las Religiosas Adoratrices en Haití para contribuir a la mejora de las condiciones  de vida de mujeres víctimas de explotación sexual y trata. Para Huauquipura es un proyecto muy especial ya que es la primera vez que trabajamos en el país a través de un proyecto con financiación externa.

La trayectoria del trabajo de Huauquipura con las Religiosas Adoratrices es larga ya que se han llevado a cabo diferentes proyectos en colaboración en el país vecino, República Dominicana, donde llevan trabajando desde 1986.

El proyecto se desarrolla en Ouanaminthe, al nordeste de Haití, localidad en zona fronteriza y muy acusada por las desigualdades sociales, con escasas oportunidades a nivel laboral y educativo y un alto porcentaje de población en condiciones  de pobreza.

El proyecto pretende contribuir a proteger los derechos y favorecer la inserción social y laboral de  mujeres víctimas de explotación sexual y trata mediante un programa de formación técnica en materias como la elaboración de velas o de productos de repostería  para fomentar la autonomía y empoderamiento de las mujeres. El programa, además de la componente formativa, ofrece, desde el momento en el que las mujeres deciden incorporarse, una  asistencia psicológica personal que resulta fundamental en el proceso individual de cada una de ellas.

Además, se van a realizar acciones formativas y de sensibilización en colegios y liceos a la población más joven  de Ouanaminthe y Dajabón (República Dominicana) al respecto de los riesgos y consecuencias del comercio sexual  ya que es una población muy expuesta y amenazada y la prevención es prioritaria.

La mayor parte de las actividades del proyecto, que comenzó en enero, se encuentran ahora mismo paralizadas debido a la situación de crisis sanitaria a nivel mundial por el COVID-19. Las medidas de confinamiento de la población y restricciones en la movilidad de las personas  impiden la realización de algunas de las actividades previstas y hasta que la situación lo permita y las autoridades del país autoricen de nuevo la actividades lectivas y grupales han quedado en estado de suspensión.