La marcha liderada por organizaciones indígenas de Ecuador que protestan contra la minería a gran escala ha comenzado hoy a entrar en Quito, donde ya se congregan también simpatizantes del Gobierno para contrarrestar aquella iniciativa. La marcha de protesta llegó anoche a las puertas de la capital del país tras recorrer en vehículos y a pie unos 700 kilómetros.

Portando una bandera gigante con los colores del arco iris, que representa al movimiento indígena, los manifestantes llegaron hasta la localidad de Guamaní, donde pernoctaron en una escuela, para entrar en Quito hoy, coincidiendo con el Día Mundial del Agua.

Los manifestantes buscan ser atendidos por autoridades gubernamentales para hacerles entrega de un petitorio de 19 puntos. Dicho documento contempla leyes sobre el manejo del agua y la redistribución de tierras.

Además de oponerse a los planes del Gobierno de desarrollar la minería a gran escala, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que encabeza la movilización, reclama una redistribución de tierras y del acceso al agua, entre otras demandas.

Vale decir que a esta marcha multisectorial convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) se le unirán este jueves otros marchistas originarios, provenientes del norte andino de Ecuador.

Por otra parte, centenares de manifestantes que apoyan la gestión del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, también se concentrarán este jueves en la ciudad de Quito para expresar su apoyo al mandatario.

El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha anunciado hoy que Correa se dirigirá a los asistentes desde el palacio de Gobierno.

Anteriormente, el Presidente manifestó durante un acto celebrado en el noroeste del país que su gobierno siempre ha estado abierto al diálogo con los dirigentes indígenas. Sin embargo, algunos funcionarios del Gobierno acusaron a los marchistas que se oponen a las políticas mineras estatales de tener intenciones electorales y golpistas.

Correa había acusado a los organizadores de la marcha indígena contra la minería de querer “desestabilizar” a su Gobierno. En su cuenta de Twitter, Correa ha dicho hoy que “toda revolución tiene su contrarrevolución. Qué pena que en ésta se involucren ciertos compañeros indígenas, pero así es la lucha!”. El presidente de la Conaie, Humberto Cholango, ha negado las acusaciones y asegura que en esta iniciativa no hay intento alguno de ruptura del orden constitucional.

La marcha indígena comenzó con algunos cientos de participantes el pasado 8 de marzo en El Pangui, un municipio amazónico donde se abrirá la primera mina a gran escala de la historia de Ecuador, que operará durante 25 años la empresa Ecuacorriente, de propiedad china.