HOGAR INFANTIL. SUCUMBÍOS


HOGAR INFANTIL. SUCUMBÍOS
 

El Hogar Infantil nació del corazón de un grupo de misioner@s laic@s aragoneses que, conscientes de la problemática de abandono, maltrato y abuso sexual hacia niños/as en la ciudad de Lago Agrio, iniciaron con la Misión Carmelita un “Programa de atención” abriendo una pequeña casa de acogida en el año 1995.



En la actualidad el Hogar Infantil está desarrollando los siguientes programas de atención y seguimiento infantil:
 

La Casa Familia

La casa familia es el espacio físico denominado “Hogar Infantil Casita Azul” donde se acogen a los niños con problemas de maltrato y abandono. En la actualidad cuenta con una psicóloga, una trabajadora social dos educadoras y una abogada que realiza el seguimiento de los distintos programas.



Apoyo a la familia biológica y ampliada

El objetivo principal del Programa de Apoyo Familiar es prevenir el maltrato y el abandono, preservando el vínculo de los niñ@s con su familia, mediante acciones que apunten a fortalecer a la familia para que pueda ejercer las funciones que le son propias.


Este programa está dirigido a aquellas familias donde, a pesar del alto índice de riesgo de abandono o maltrato, de momento no sea necesaria la separación de los niñ@s de los padres.


El tipo de apoyo que se brinda es social, legal, médico,  psicológico y en, algunos casos, económico, siempre y cuando éste ultimo sea imprescindible para poder superar la crisis que puso en riesgo la integridad de los niños y niñas.


Este programa tiene carácter preventivo y reparativo: preventivo, porque se trata de una atención personalizada y profesional a una situación de crisis familiar que puede prevenir un posible abandono; reparativo, porque puede ayudar a solucionar definitivamente la situación de crisis presentada.



Acogimiento Familiar

Es una alternativa transitoria de protección, consistente en la entrega de un niñ@ declarad@ en estado de abandono provisional o definitivo a una familia previamente calificada de idónea para este fin, que ejerce las funciones de tutela y tenencia, brindando convivencia familiar y comunitaria.


Tiene carácter temporal dado que los niñ@s son ubicad@s en una familia acogiente durante el tiempo necesario hasta restituirles el derecho a vivir y crecer en una familia propia, de manera permanente.